Última película de Oliver Hirschbiegel, el director de La caída (o El hundimiento, en España) y de Invasores. El filme, protagonizado por Liam Neeson y James Nesbitt, se titula Five minutes of heaven (Cinco minutos de gloria) y se centra en los conflictos entre católicos y protestantes en Irlanda.
TITULO ORIGINAL: Five minutes of heaven
PAIS: Reino Unido / Irlanda
DIRECCION: Oliver Hirschbiegel
GUION: Guy Hibbert
ACTORES: Liam Neeson, James Nesbitt, Anamaria Marinca, Juliet Crawford, Niamh Cusack, Mark David, Gerry Doherty, Richard Dormer, Paul Garret, Katy Gleadhill, Jonathan Harden, Pauline Hutton, Andrea Irvine, Gerard Jordan, Paul Kennedy, Conor MacNeill.
GENERO: Drama / Thriller
ESTRENO: 19 de enero de 2010 (Festival de Sundance), 9 de abril de 2010 (España).
Premios al Mejor Director y al Mejor Guionista en la sección World Cinema del Festival de Sundance. Sección Perlas del Festival de San Sebastián.
En medio de la guerra civil que se vivía en Irlanda en los setenta, un joven legitimista asesina a otro católico y el hermano de este último es testigo. Treinta años más tarde y al hilo de un programa de reconciliación, ambos hombres acceden a reunirse y tener un cara a cara. Sin embargo, uno de ellos lo que quiere es venganza.
La UVF (Fuerza voluntaria del Ulster) fue hasta hace poco tiempo un violento grupo paramilitar de Irlanda del Norte, leal a la corona británica. Sus integrantes eran unionistas, anglicanos y conservadores y, al igual que los de otras organizaciones paramilitares -la UDA, la OV- perpetraron centenares de asesinatos contra civiles católicos, ya que veían en ellos una amenaza y los asociaban con la Irlanda independiente. En Lurgen, en octubre del año 1975, el adolescente Alistair Little, de 17 años, ejecutó a su vecino católico Jim Griffin, como forma de ganar prestigio y asegurarse la entrada a la UVF. Luego de cumplir una condena de 12 años Little, arrepentido, se dedicó a viajar por el mundo predicando activamente por la no-violencia.
A partir de estos hechos reales, el guionista británico Guy Hibbert (que ya había escrito varios libretos relacionados con el conflicto) imaginó una instancia hipotética: qué pasaría si Little se encontrara hoy cara a cara con el único sobreviviente de la familia Griffin.
"Podría sacar partido un poco menos del equilibrado contexto histórico y un poco más de la cinematográfica locura de Tarantino" (Rex Reed: The New York Observer)
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"Una original idea que parece escrita para teatro (...) nuestra atención se desvía para admirar las interpretaciones de los actores en papeles con un alto nivel de dificultad" (Lisa Schwarzbaum: Entertainment Weekly)
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"Lástima que director y guionista supongan que no basta con plantear interrogantes (y, por extensión, abrir el debate) e intenten resolver la historia con un reencuentro tosco y efectista que se aleja de la naturaleza reflexiva de la propuesta." (Desirée de Fez: Fotogramas)
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"Cuando llega el momento del encuentro televisado, se convierte en la historia de un doble fracaso. (...) la película parece girar hacia la opción de la dialéctica para luego emborronarla con una posterior pelea callejera, indigna de un producto de esta trascendencia." (Javier Ocaña: Diario El País) ----------------------------------------
"La película deja un poso de extrañeza, aliviada por la interpretación nerviosa y fabulosa de James Nesbitt (...) Lo que intenta Hirschbiegel no es fácil, desde luego. (...) pone en la misma balanza dos sufrimientos demasiado dispares. (...) Puntuación: ** (sobre 5)." (Federico Marín Bellón: Diario ABC)
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Redención irlandesa Con un prólogo del todo interesante y muy bien trabajado a nivel artístico arranca el último film de Hirschbiegel, ese autor que ya sorprendiera con films como "El experimento" y "El hundimiento" y cuyo paso por Estados Unidos fue del todo infructífero al ser McTiegue el encargado de redirigir, aproximadamente, un 50 % de su "Invasión" inicial con el simple cometido de añadir más acción.
Tras ello, haciendo un buen uso narrativo, se trazan dos acciones paralelas y se nos ofrece un hilo para que el espectador vaya dando con las claves de la historia de "Five Minutes of Heaven".
Tratando un tema tan interesante como sugestivo, el alemán deja, básicamente, su film sobre las espaldas de dos magníficos actores como Neeson y Nesbitt, afrontando cada uno de un modo distinto su personaje y, en comparación, quedando por debajo un Nesbitt al que, por momentos, se le ve fuera de su papel, gesticulando en exceso y dándose a la sobreactuación en instantes que no lo requería, y haciendo que un impasible Neeson, cuya tremenda presencia e impecable actuación desgarran en más de una ocasión (en especial, gracias a ese discurso que se marca ante las cámaras), sea la principal arma de la propuesta.
También cabe destacar la virtud del guión por no anquilosarse y saber reconvertirse minuto a minuto, alejándose de la previsibilidad que se podría haber intuido inicialmente, y dando al espectador menos pistas de las necesarias para resolverse derribando tópicos y queriendo otorgar una vuelta eficiente de sobras a un relato que, quizá podría haber sido despachado antes, incluso con un corto, pero Hirschbiegel transforma en un interesante trabajo al que ni su conclusión (repetición del discurso que Neeson había pronunciado minutos antes), ni el enérgico envite de Nesbitt restan muchos enteros, dando así por bueno un resultado tras el cual, lo mejor que queda sin lugar a dudas, es ese mensaje que no sólo nos habla sobre causas y consecuencias, ni sobre víctimas o asesinos sino, ante todo, de personas y de como éstas se ven afectadas ante una espiral de violencia que quizá jamás debió ser tal. (crítica de Grandine Sabadell (España).





Benjamín Rivera
9 ene 2011 | 10:02 PM
Hola, se nota que es una buena película, saludos...